Rara vez están en equilibrio los dos idiomas de un niño. Normalmente uno es más fuerte que el otro en términos de frecuencia de contacto, uso y competencia. Cuando sucede este tipo de dominio del lenguaje se pueden perder rápidamente los elementos del otro idioma. Al niño se le puede olvidar palabras y aún reglas de gramática del idioma que usa menos frecuentemente. Muchos niños bilingües pierden mucho del idioma del hogar cuando progresan por el sistema escolar estadounidense y se aumenta el contacto con el inglés. Aún cuando los padres siguen usando el primer idioma con sus hijos, puede ser que no se desarrolla de la misma manera que el segundo. Puede parecer durante este proceso que el niño tiene una competencia limitada en ambos idiomas. Lo más probable es que el niño está realizando una fase del desarrollo durante la cual la falta de uso del primer idioma resulta en una disminución en el dominio de éste, mientras que a la vez el conocimiento del segundo idioma todavía no ha alcanzado un nivel adecuado de acuerdo con su edad. Con el tiempo, la mayoría de los niños logran niveles adecuados para su edad en el segundo idioma, aunque pueden conservar un acento y transferir elementos de su primer idioma que los distingue como hablantes no nativos. La maestra de preescolar debe darse cuenta que esta fase en el desarrollo del idioma es algo temporal. Aunque el desempeño de un niño bilingüe en cualquiera de los dos idiomas parezca estar retrasado en comparación con el de los que son monolingües, el niño puede en realidad poseer un vocabulario total o combinado y destrezas de lenguaje mayores que las de los niños monolingües. Lo que parecen ser deficiencias en ambos idiomas en verdad se podría describir más precisamente como un desequilibrio de idiomas. En algún momento durante el desarrollo de sus idiomas, el niño bilingüe no tiene un desempeño equivalente al de los niños monolingües en cualquiera de los dos idiomas. Con el tiempo, la mayoría de los niños bilingües puede lograr el dominio de acuerdo con su edad en el idioma dominante si se les da bastantes oportunidades de usar ese idioma. La edad a la cual un niño alcanza este nivel más equilibrado de bilingüismo depende de varios factores, tales como la edad a la cual el niño comenzó a adquirir cada idioma, la calidad y cantidad de contacto con cada idioma y el ambiente social que rodea el uso de cada idioma (Ovando y Collier, 1997). Un idioma se podrá mantener solamente si el niño está expuesto a hablantes de ese idioma y tiene oportunidades de usarlo. Para muchos niños, una reducción importante del uso del idioma de su hogar da lugar a la pérdida de ese idioma. Una vez que son mayores, muchos de estos niños se arrepienten de haber perdido el dominio en su primer idioma. Si los niños mayores y adolescentes no pueden comunicarse bien con sus padres o abuelos, el efecto para la familia puede ser enorme, por ejemplo una falta de comunicación y pérdida de respeto para los padres y parientes que hablan el idioma del hogar. Por esta razón, las familias deben proporcionar suficientes oportunidades para que los niños hablen el idioma del hogar tal que se pueda mantener. Algunas familias inscriben a sus niños en programas de idioma “extranjero” después de la escuela o durante los fines de semana. Estas clases pueden apoyar el desarrollo del idioma del hogar y crear una conexión para el niño a la cultura asociada con la comunidad de ese idioma. No existen dichas opciones en todas las comunidades o pueden ser demasiado caras para muchas familias de inmigrantes. |